Rótulos que se leen y no estorban
El texto en pantalla es información, no decoración
Un rótulo tiene que hacer un trabajo concreto: reforzar la promesa, marcar un cambio de sección, dar un dato que no se oye bien o destacar una cifra. Si no hace ninguna de esas cosas, sobra.
Los cuatro rótulos útiles
- El rótulo de arranque. Aparece en el primer segundo y refuerza la promesa. Máximo 6 palabras. No repitas literalmente lo que estás diciendo: complétalo.
- El numerador. "1 de 3" en una esquina. Ordena y anticipa el final.
- El dato. Una cifra o un nombre en grande cuando lo dices. Ayuda a memorizar.
- El remate. La frase citable del final, la que la gente puede recordar y repetir.
Cómo se hace legible
- Contraste. Texto claro sobre fondo oscuro o al revés. Si el fondo es variado, ponle al texto un borde, una sombra o una caja semitransparente.
- Una o dos tipografías en todo el vídeo. Más es ruido. Elige una gruesa para titulares y usa la misma siempre: es parte de tu identidad.
- Alineación coherente. Si un rótulo va centrado, todos centrados.
- Tiempo suficiente en pantalla. Regla práctica: un segundo por cada tres palabras, con un mínimo de dos segundos. Un rótulo que no da tiempo a leer es peor que ninguno.
Entradas y salidas
En el panel de animación de cada texto tienes entradas y salidas. Consejos: usa la misma animación en todo el vídeo, que dure poco (entre 0,2 y 0,4 segundos) y que sea sencilla: aparecer, deslizar corto, escala suave. Las animaciones largas y llamativas roban atención justo cuando el espectador debería estar leyendo.
Crea tu plantilla de marca
Configura una vez tu rótulo tipo: tipografía, tamaño, color, borde, posición, animación. Guárdalo como favorito o déjalo en tu proyecto plantilla. A partir de ahí, copiar y cambiar el texto. Todos tus vídeos se parecerán entre sí, que es exactamente lo que quieres para que te reconozcan en el feed.
Si el rótulo no aporta información nueva, quítalo. Lo que sobra en pantalla cansa.