Composición y jerarquía
Una portada tiene un protagonista. Solo uno
El error de composición más común es tratar todos los elementos igual: sujeto grande, texto grande, logo grande, flecha grande. El resultado es que nada destaca y el ojo no sabe por dónde empezar, así que pasa a la siguiente miniatura.
La jerarquía de tres niveles
- Primer nivel: el protagonista. Ocupa entre el 40 y el 60 % del lienzo. Es lo primero que se ve. Puede ser una cara, un objeto, una cifra o una escena.
- Segundo nivel: el refuerzo. El texto, normalmente. Grande, pero claramente por debajo del protagonista.
- Tercer nivel: el contexto. Fondo, un elemento secundario, una flecha. Discretos.
Si dudas de qué nivel es cada cosa, entrecierra los ojos mirando el diseño: lo que sigue distinguiéndose es el primer nivel. Si se distingue todo, no hay jerarquía.
La regla de los tres elementos
Máximo tres elementos visuales significativos. Sujeto, texto y un apoyo. Ya está. Cada elemento adicional divide la atención, y a 120 píxeles de ancho no hay atención que dividir.
Composiciones que funcionan
- Sujeto a un lado, texto al otro. La más usada y la más fiable. Sujeto a la izquierda o a la derecha, texto en el hueco.
- Sujeto centrado, texto arriba o abajo. Buena cuando el sujeto es simétrico o es un objeto.
- Partida por la mitad. Para comparaciones y antes y después. Una línea diagonal o vertical clara separando dos mundos.
- Cifra dominante. Un número enorme como protagonista y un elemento pequeño de apoyo.
Respiro
Deja aire alrededor de los elementos. Una portada apretada hasta los bordes se lee peor y parece amateur. Y recuerda la esquina inferior derecha, que la ocupa la marca de tiempo.
Profundidad
Tres trucos rápidos para que no parezca un collage plano:
- Desenfocar ligeramente el fondo.
- Añadir una sombra suave detrás del sujeto recortado.
- Que un elemento se salga un poco por delante de otro, en vez de estar todos alineados.
Si al entrecerrar los ojos ves dos manchas compitiendo, tienes dos protagonistas y por tanto ninguno.